Aceptar dinero de la familia

Recomendamos que tomes en cuenta los siguientes aspectos antes de aceptar dinero de un familiar o amigo para tu negocio.

Es posible que te resulte más fácil conseguir dinero de tus familiares porque, al fin y al cabo, sienten afecto por ti.

Quienes te quieren y creen en ti no harán las mismas preguntas difíciles que un prestamista o un inversionista profesional. Estarán mucho más dispuestos a darte el dinero con muy pocas condiciones, si acaso alguna.

Sin embargo, el hecho de no verificar y aclarar previamente algunas cosas entraña ciertos riesgos, tanto para quien otorga como para quien recibe el dinero. Así pues, recomendamos que tomes en cuenta los siguientes aspectos antes de aceptar dinero de un familiar o amigo para tu negocio.

¿Un préstamo o una adquisición de acciones?

Un pariente que te “da” dinero para tu empresa quizá lo haga sin precisar el tipo de financiamiento y lo que está comprando con su dinero. Por eso, deberás decidir cómo clasificar y documentar los fondos antes de aceptarlos.

Financiamiento mediante un préstamo

Un préstamo es una deuda, que normalmente generará intereses (aunque algunos familiares preferirán no cobrar intereses). Define entonces lo siguiente:

  • Condiciones y plazos de reembolso
  • Modalidad de reembolso
  • Intereses, si corresponde

Ten cuidado si lo clasificas como un préstamo con garantía, porque estarás poniendo en juego tus bienes personales.

¿Tus familiares te prestarán dinero a ti personalmente o a tu negocio? Es una precisión importante, porque el dinero que recibas personalmente (para invertirlo en la empresa) pasará a formar parte de tu patrimonio, mientras que el dinero recibido a título profesional pertenecerá a tu empresa. Asegúrate de aclarar bien todo esto.

Financiamiento mediante adquisición de acciones

Este financiamiento implica compartir la propiedad de tu empresa. Ahora bien, la emisión y venta de acciones te obligará a definir ciertas cuestiones importantes y puede traer algunas complicaciones.

Por ejemplo, ¿el inversionista de tu familia recibirá acciones ordinarias (con derecho a voto)? ¿O emitirás acciones preferentes que generarán dividendos? ¿Qué ocurrirá si tu familiar vende o transfiere esas acciones?

Cuando alguien adquiere acciones de tu empresa, se convierte en tu socio. Por esta razón, es posible que te convenga más definir el dinero recibido como un préstamo que tu empresa podrá reembolsar en vez de como una venta de acciones. Es importante que consultes todo esto con tu equipo de asesores.

Definir las expectativas de tus prestamistas

Es poco probable que tu madre quiera ver el plan de negocios antes de extenderte un cheque. Esto puede ser un error, porque tu plan y la conversación a la que dé lugar ayudarán a definir las expectativas de los prestamistas o inversionistas. Por lo tanto, debes compartirlo con tu prestamista y asegurarte de que lo comprenda.

La naturaleza más informal del financiamiento proveniente de la familia puede terminar creando expectativas diferentes. Por ejemplo, si tu padre no sabe mucho de negocios, puede suponer simplemente que le pagarás “cuando puedas”, lo que significa que quizá espere un cheque en cuanto tu negocio venda algo.

Pero tú, en cambio, puedes interpretar el “te pago cuando pueda” como el reembolso de la deuda en mensualidades pequeñas a partir del momento en que tu empresa tenga un flujo de efectivo positivo.

Una comunicación clara

Una comunicación clara y concreta entre ambas partes permitirá definir y aclarar:

  • Las expectativas sobre el reembolso
  • Cualquier participación o derechos adquiridos sobre tus operaciones

Proteger tu relación

Recuerdo a una empresaria que aceptó dinero de su padre y tuvo el acierto de incluir la siguiente condición en los documentos del préstamo: “Papá no podrá preguntar por la empresa ni por su dinero en las reuniones familiares”.

Porque conocía bien a su padre, quiso poner ciertos límites en torno a la transacción para proteger el vínculo más importante que los unía: su relación personal.

Ver más allá de la persona

Supongamos que aceptas dinero de la tía Rosa. Es una persona muy juiciosa y amable, que cree en ti y en tu visión del negocio.

Pero, ¿qué pasa si la tía Rosa fallece de repente? Tu prestamista pasará a ser alguien completamente distinto: su sucesión, que puede incluir:

  • Abogados
  • Contadores
  • Sus herederos no tan simpáticos que ansían cobrar esa deuda

El dinero va más allá de las relaciones. Piensa en todas las posibilidades y en las consecuencias para ti y tu benefactor.

Ponerlo todo por escrito

Dicen que las cuentas claras conservan amistades.

Aunque confíes plenamente en tu primo Jaime, la tía Susana o la abuela Sánchez, cuando hay dinero en juego, debes considerarlos como extraños e insistir en redactar un contrato o acuerdo profesional para definir y documentar la transacción de negocios.

El dinero puede cambiarlo todo, así que es muy importante que todas las partes tengan un acuerdo bien elaborado y que éste sea firmado antes de la entrega del dinero. Además, un contrato legal protegerá también a tu familia, porque estipulará sus derechos en caso de que algo te ocurra a ti o a tu empresa.

Busca un abogado

Contrata a un abogado para que te ayude a elaborar el contrato e insiste en que tus familiares lo revisen con sus asesores independientes.